Para novios peruanos

Organiza tu boda sin perder la cabeza, y manda una invitación que se abre en el celular.

Cronograma, invitados, proveedores, pagos y fotos en un solo sitio. Y una invitación web con tu nombre, tu fecha y tu enlace para WhatsApp.

Sin tarjeta. Entras con tu cuenta de Google y empiezas. La demostración se recorre entera sin dejar ni un dato.

¿Bodas de plata, de oro o de papel? Lo mismo sirve para celebrar los años de casados: la invitación y el programa se adaptan solos.

Nos casamos

José Luis&María Fernanda

Jueves 14 de enero

96días
04hrs
18min
128 invitados94 confirmados
CateringPagado · S/ 4,800
Un solo pago de S/ 150 12 meses de servicio Pagas con Yape o Plin Tus invitados no instalan nada

Lo que pasa de verdad

Tres meses antes, todo está en cinco sitios.

Los adelantos, en el WhatsApp

Le diste S/ 2,000 al del local y S/ 800 a la florista, pero la única prueba es un chat de hace dos meses que ya nadie encuentra.

Los invitados, en tres listas

Una de la novia, otra del novio y otra de la mamá. Nadie sabe cuántos son en realidad ni quién ya confirmó.

El día, en la cabeza de alguien

A qué hora llega el fotógrafo, cuándo entra la hora loca, quién recibe al cura. Y si esa persona se enferma, se fue el cronograma.

¿Cuánto le debes hoy al del catering? Si tuviste que pensarlo, esto es para ti.

Qué hace

Una invitación bonita. Y detrás, orden.

Casi todos venden la invitación y ahí termina. Aquí la invitación es lo que ven tus invitados; lo que compras es el sistema con el que organizas la boda.

El día, hora por hora

Desde el arreglo de la novia hasta la hora loca. Marcas lo que quieres que vean tus invitados y el resto se queda dentro.

Invitados y confirmaciones

Cada invitado con su enlace personal, que lo saluda por su nombre. Confirman desde el celular y lo ves al momento.

Proveedores y pagos

Qué contrataste, cuánto cuesta, cuánto adelantaste y qué falta pagar. Sin sustos la semana de la boda.

Presupuesto de verdad

Lo presupuestado contra lo gastado, por categoría. Sabes en qué se te está yendo antes de que se vaya.

Fotos y comprobantes

Las fotos de la galería, en el orden que quieras y con su pie. Y la foto de cada boleta pegada a su pago, que solo ven ustedes.

Tu respaldo, cuando quieras

Te descargas todo en Excel con tus fotos, de un clic. También cuando vence el plan: lo que se cobra es planificar, no recuperar lo tuyo.

Varias personas, sin pisarse

Los novios, la organizadora, la mamá. Cada quien con su permiso, y un historial que dice quién cambió qué y qué había antes. Lo que se borra por error, se recupera.

Las mesas, sin sorpresas

Cada mesa con sus sillas. Si una ya está llena, te lo dice al sentar a alguien, y no el día de la boda con la gente de pie.

Listo para imprimir

La lista de la entrada con su casilla «Llegó», las mesas con quién se sienta y el cronograma para quien coordina. En blanco y negro, listo para la impresora.

La invitación

Veintinueve diseños y veinticinco departamentos del Perú. Cincuenta y cuatro invitaciones, ninguna plantilla de catálogo.

Se publica en tu propia dirección —planificatuboda.com/sus-nombres— y se comparte por WhatsApp. Lleva cuenta regresiva, mapa, galería, música de fondo y el formulario para confirmar.

Cada diseño es otra invitación, no otro color

No es la misma plantilla pintada distinto: cada diseño arma la página de otra manera. Elige el que va con tu boda y cámbialo las veces que quieras.

  • Clásica elegante. Todo centrado, filetes y ornamentos. La de siempre, bien hecha.
  • Editorial moderna. Como una revista: retícula asimétrica, foto a sangre y secciones numeradas.
  • Línea de tiempo. La boda se recorre como un camino vertical, de hito en hito.
  • Cine. Video o foto a pantalla completa, capas oscuras y texto encima.
  • Art déco. Geometría simétrica y marcos dorados, estilo años veinte.
  • Botánica. Formas suaves y hojas dibujadas, alternando de lado a lado.
  • Minimal tipográfica. Solo letra y aire. Títulos enormes, ni una caja.
  • Álbum de fotos. Como un álbum de recortes: fotos ladeadas y notas pegadas.
  • Órbita. Negro profundo, estrellas y una órbita fina. Cuenta regresiva de lanzamiento.
  • Horizonte. Blanco perla, letra muy espaciada y fotos de lado a lado.
  • Libro de cuentos. Tapa de tela con letras doradas; cada sección es un capítulo que se pasa como una página.
  • Pasaje de avión. La invitación es una tarjeta de embarque: de Solteros a Casados, con puerta, asiento y talón.
  • Retablo ayacuchano. Una caja de retablo pintada a mano: puertas que se abren, pisos con figuras y flores de colores.
  • Historias. Como las historias de Instagram: pantallas que pasan solas, barras arriba y círculos destacados.
  • Pergamino real. Un edicto en pergamino: se desenrolla, rompe el lacre y la pluma escribe sus nombres.
  • Mapa de nuestra ruta. Un mapa antiguo del Perú con la ruta de la pareja, brújula que sigue tu dedo y pines que caen al tocar.
  • Portada de revista. Ustedes en la portada: titular, exclusiva, entrevista y una sesión de fotos con flash.
  • Chat. La invitación llega como un chat: mensajes que se escriben solos, nota de voz con su canción y reacciones.
  • Vinilo. Un tocadiscos con su disco: la aguja baja, el disco gira y lo puedes rayar con el dedo.
  • Postales de viaje. Postales antiguas con sello y matasellos: «Saludos desde nuestra boda» con sus fotos dentro de las letras.
  • Caja de regalo. Una caja con moño de satén: tiras del lazo, salta la tapa y sale la invitación entre confeti dorado.
  • Calendario de taco. Las hojas del calendario se arrancan solas hasta el día de la boda, con el corazón dibujado a mano.
  • Constelación. Un cielo de noche donde sus iniciales son una constelación; las estrellas se encienden y dejan polvo al pasar el dedo.
  • Telón de teatro. Se abre el telón de terciopelo, el foco sigue tu dedo y al final se lanzan rosas al escenario.
  • Periódico. La noticia en primera plana: «¡Se casan!», foto en trama de puntos, columnas, clasificados y el pronóstico del día.
  • Polaroids. Una cámara instantánea que dispara y revela su foto; arriba, una guirnalda de polaroids y lucecitas que se mecen.
  • Rasca y gana. Un boleto dorado: rasca con el dedo para descubrir la fecha y gana una invitación con lluvia de confeti.
  • Naipes. Una baraja sobre el paño verde: se mezcla, reparte el rey y la reina de corazones con sus fotos y adivina tu carta.
  • Libro pop-up. Un libro desplegable: al abrirlo se levantan los Andes, la iglesia y los novios en papel recortado.
  • Y veinticinco invitaciones por departamento, cada una con su paisaje, su sobre y sus animalitos: Lima colonial, Cusco andino, Arequipa de sillar, Puno del lago… hasta Ucayali del kené.

Entras con Google

Sin inventar otra contraseña. En treinta segundos tienes tu boda creada.

Armas tu boda

Pones la fecha, los lugares, tu lista y tus proveedores. Puedes empezar por donde quieras y seguir mañana.

Publicas y compartes

Eliges el diseño, pulsas Publicar y mandas el enlace por WhatsApp. Lo cambias las veces que quieras.

Lo que nadie más te va a decir

Tu lista de invitados no la ve nadie. Tampoco yo.

Tus invitados son personas que nunca aceptaron nada conmigo. Así que el sistema está hecho para que yo no pueda ver su información, y no solo para que prometa no mirarla.

Yo solo veo la facturación

Sus nombres, la fecha de la boda y el estado del plan. No sus proveedores, ni sus costos, ni su lista, ni sus fotos.

Si necesitan ayuda, ustedes abren la puerta

Una puerta de hasta 12 horas, por el tiempo que ustedes elijan: se cierra sola, queda anotada en su historial y pueden cerrar antes.

La lista nunca sale a la página

La invitación publicada no lleva la lista dentro. El servidor resuelve el enlace personal e inserta un solo nombre: el de quien abre.

Precio

Un solo pago. Sin suscripción, sin letra chica.

Pruebas 15 días completo. Si te sirve, pagas una vez y tienes 12 meses.

Plan completo

S/ 150

12 meses · una boda · todo incluido

Precio de lanzamiento S/ 150 hasta el 31 de enero de 2027; desde el 1 de febrero de 2027, S/ 300.

Se paga por Yape o Plin, subes la captura y lo activo yo mismo, normalmente el mismo día.

  • Todo el planificador, sin recortes
  • La invitación publicada con tu dirección propia
  • Enlace personal para cada invitado y confirmaciones
  • Fotos de la galería y el comprobante de cada pago
  • Respaldo descargable en Excel, siempre
  • Acceso para la organizadora o la familia, si quieren
  • Soporte por WhatsApp de una persona, no de un robot

Preguntas

Lo que todo el mundo pregunta antes de empezar.

¿Necesito saber de computación?

No. Si sabes usar WhatsApp, sabes usar esto. Está hecho para el celular y cada pantalla dice qué hacer. Y si algo no se entiende, me escribes.

¿Qué pasa cuando vencen los 12 meses?

La invitación deja de verse para los invitados, pero tus datos siguen ahí y puedes descargar tu respaldo completo sin pagar nada. Si renuevas, todo vuelve a estar como estaba.

¿Sirve para unas bodas de plata o de oro?

Sí. Al crear tu celebración eliges si es una boda o un aniversario y cuántos años cumplen, y a partir de ahí todo cambia solo: la invitación dice «Celebramos 25 años» en vez de «Nos casamos», el programa del día viene con misa de acción de gracias y renovación de votos en vez de arreglo de la novia, y las confirmaciones hablan de los homenajeados. El precio y las pantallas son los mismos.

¿Mis invitados tienen que instalar algo?

Nada. Abren el enlace y ya. Funciona en cualquier celular, también en los viejitos, y la invitación se lee aunque la señal esté mala.

¿Puedo cambiar el diseño después de publicar?

Sí, las veces que quieras. Cambias de diseño, pulsas Publicar y el mismo enlace que ya repartiste se ve distinto.

¿Y si somos varios organizando?

Le das acceso a quien quieras con un enlace de un solo uso, y eliges si puede editar o solo mirar. Todo cambio queda anotado con quién lo hizo, cuándo y qué había antes; y si alguien borra algo por error, se recupera de la papelera.

Organizo bodas. ¿Puedo llevar varias?

Sí. Cada pareja te da acceso como organizadora desde su boda, y desde tu misma cuenta pasas de una a otra. Cada pareja entra solo a la suya. Si llevas varias al año, escríbeme.

¿Cómo se paga?

Por Yape o Plin. Me mandas el número de operación y la captura desde el mismo planificador, yo reviso y activo tu plan. No manejo tarjetas y no guardo ningún dato bancario tuyo.

¿Y si quiero que me ayuden a armarla?

Escríbeme por WhatsApp y lo vemos. Para mirar tu boda necesito que me abras la puerta desde tu panel, por el tiempo que tú elijas (hasta 12 horas): es la única forma en que puedo ver tu contenido.

Pruébalo con tu boda de verdad.

Son 15 días completos, sin tarjeta. Si no te convence, te llevas tu respaldo y no pasa nada.